Este que les escribe lleva unas semanitas como para estar pendiente del fútbol y más si tenemos en cuenta que debe hacer las crónicas del equipo de Deóleo Fútbol 7 que en estos momentos parecen más una flotilla de barcos de vela a la deriva en medio de una tempestad de goles contrarios que un equipo.
¡Vaya palizón que les dieron la pasada semana!, siete, que pudieron ser ocho, nueve o dos mil, quedando patente que el juego del equipo no existe, que el miedo al balón, al contrario y a la vecina del quinto campa a sus anchas por los “acongojados” jugadores de Deóleo. Por un momento llegué a pensar en presentar mi dimisión como reportero de estos pandilleros de tres al cuarto, pero si hay algo que tengo es fe y paciencia, especialmente de esto último, además si no escribo, cómo voy a ganarme la vida con esta estratosférica media de 4 visitas diarias que tienen las crónicas…, en fin, que la crisis nos deja tiritando a todos, incluso a los grillos que dominan este blog abandonado a su suerte.
Pero después del batacazo de la semana pasada solo cabía esperar una cosa de Deóleo Fútbol 7, reacción y triunfo, no cabía otra. Y os preguntareis ¿qué ha pasado hoy en su nueva cita futbolera?. En fin, no sé cómo decirlo pero creo que me pondré solemne para anunciar que “El Egregio Equipo Deóleo Fútbol 7″ ha GOLEADO a su rival en buena lid, marcando un contundente 6 a 1 sin paliativos ni ningún tipo de discusión.
Se dice que en el vestuario (llámese vestuario a los graderíos gélidos al aire libre que rodean el campo) los jugadores se conjuraron para el triunfo diseñando una innovadora táctica, como si de un pócima se tratara: dos, uno, dos, uno.
No, no es el baile de la conga ni tampoco un desfile de la benemérita, es la sencilla táctica por la cual los chicos del aceite han conseguido su primera victoria. Por fin presencia en el centro del campo, donde Nacho ha ejercido de Busquets o Xabi Alonso (a elección del lector), dominando la zona, ofreciéndose y marcando dos chicharros como dos hostias sagradas. Una defensa férrea, con dos postes de acero en donde destacó el bueno de Juan Pablo, con fuerza y anticipación. La colocación del equipo y el buen hacer del ayer desmotivado, hoy borracho de felicidad, Alvaro, el portero, han sido los pilares de esta histórica victoria. Por fin los aceiteros, por fin una victoria holgada y con autoridad.
Las gradas ocupadas por el público del equipo contrario no han podido frenar el vendaval de juego del equipo de Deóleo. A ver si algún día esos multitudinarios hooligans del Aceite aparecen para apoyar a su equipo porque estos chicos se lo merecen.
El crack: Difícil mencionar alguno. Sin olvidar el papel importante de Nacho que ha sido amo y señor del centro del campo, este que les escribe destacaría a dos jugadores especialmente: Juan Pablo por su enorme presencia defensiva y el portero, Alvaro, por fin Alvaro. El dandy: Darius, Darius el Magnificus que marcó un golazo al más puro estilo germano, de tiro potente y a la escuadra. El duro: nuevamente Juan Pablo, duro pero limpio en su juego.
Destacar que hoy golearon Nacho con dos tantos, Orriols con otros dos, Juan Pablo con un gol y Dario con otro.
Los demás también rindieron a un excelente nivel tanto dentro como fuera. De nuevo Gordaliza a grito limpio desde la banda, dando la matraca en los cambios, estupendo su remate de cabeza a pase de Darius que no fue gol porque Dios no quiso, porque le faltaron dos centímetros de estatura y le sobraron diez años en el salto. Pedro corriendo como un toro por todo el campo y Deivis, el hombre que encontró por fin su sitio. Ismael le dio salida al balón y realizó buenos pases en perfecta combinación con el omnipresente Nacho y el voluntarioso y luchador Miguel.
¿Qué mas se puede pedir?, ¡que lo repitan coño!, en fin, que me puede la emoción y van a terminar prejubilándome por pesado y mal hablado. Hasta una nueva crónica y no olviden dar un donativo a este que les escribe que al paso que van las visitas a estas inteligentes y maravillosas crónicas terminaré desahuciado o lo que es peor, leyendo como único entretenimiento mi propio blog. “Porca Miseria”
Vermudez, el reportero más dicharachero y socarrón de la red.











